La Semana de Mayo de 1810 (Por el Profesor Gustavo González)

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Contexto


Revolución en EEUU

En 1776, mientras se creaba el Virreinato del Río de la Plata, los Estados Unidos declaraban su independencia. Este ejemplo de independencia alborotó a las colonas españolas de América del Sur, ya que veían que EEUU era una república que logró independizarse y que funcionaba.

Revolución en Francia

A todo esto, estalló en Francia la Revolución Francesa en 1789. La injusticia social por parte del clero y los nobles, las nuevas ideas políticas y la incapacidad del rey Luis XVI para gobernar crearon una gran inquietud. El 14 de julio de 1789 el pueblo francés asaltó la cárcel de la Bastilla y la revolución se extendió a todo el país. El 26 de Agosto se aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, basada en el lema de ‘libertad, igualdad y fraternidad’.

Invasión a España

En 1804, el general Napoleón Bonaparte se autoproclamó emperador de Francia. Las monarquías vecinas miraban con desconfianza el poderío militar napoleónico.
Los británicos, rivales de Francia, encabezaban la oposición, pero Napoleón logró vencerlos. En la batalla de Trafalgar en 1805, Inglaterra venció a las flotas francesa y española quedando como soberana de los mares; pero en el continente, Francia seguía imbatible. Napoleón organizó un bloqueo continental y casi nadie pudo comerciar con los ingleses. Con esto, Napoleón esperaba que Gran Bretaña -al no poder vender sus productos- entrara en una grave crisis económica.

Portugal, al ser una aliada del Reino Unido, se opuso firmemente al bloqueo continental, entonces Napoleón decidió atacar Portugal, pero no sin antes pasar por España y tomar la corona. El emperador francés convocó a la familia real en Bayona en 1808 y obligó al rey Fernando VII a entregarle la corona y la transfirió a su hermano José Bonaparte, mientras sus tropas ocupaban vastas regiones de España. Esto provocó una tremenda reacción en el pueblo español, que se sublevó espontáneamente. Se formaron juntas populares y regionales, que luego enviaron delegados a una junta central. Mientras tanto, Napoleón estaba ocupando gran parte de España, pero no había podido ocupar Cádiz, debido a que estaba protegida por la flota británica, donde se trasladó la Junta Central, que dirigía las demás Juntas Provinciales, entre ellas la de Sevilla que, junto con la de Granada, participó en la famosa Batalla de Bailón (1812), que supuso la primera derrota del ejército napoleónico, hasta entonces considerado ‘invencible’, gracias a la destreza del general español Castaños.

Revolución Industrial

El Reino Unido se encontraba en plena revolución Industrial y, al producir mucho, necesitaba vendérselo a alguien. Esto estaba impedido por el bloqueo de Napoleón; entonces, Gran Bretaña debía hallar nuevas rutas y destinos comerciales. El Cabo, Montevideo y Buenos Aires eran sus únicas alternativas.

Un primer intento fue la ocupación militar: el Reino Unido tuvo éxito en la colonia hasta entonces neerlandesa de El Cabo, pero fracasó estrepitosamente al intentar ocupar el Virreinato desde el Río de la Plata. Gran Bretaña, entonces, apoyó la independencia de las colonias españolas.

Movimientos Ideológicos

Tres grandes movimientos de ideas influyeron en los ideales revolucionarios: Las ideas hispano-indianas de los siglos XVI y XVII y el Iluminismo (o Ilustración) y los ideales de la revolución Francesa de ‘libertad, igualdad y fraternidad’.

Las ideas hispano-indianas de los s. XVI y XVII

Desde los comienzos de la conquista de América surgieron en España doctrinas que cuestionaban el derecho absoluto del Reino de Castilla sobre las Indias.
En el s. XVII, el padre jesuita Francisco Suárez elaboro una doctrina opuesta al absolutismo monárquico. El poder procedía de Dios, fuente de toda autoridad, quien lo delegaba en el pueblo, que lo transmitía al monarca. Por lo tanto la monarquía tenia su origen en la voluntad popular, como depositaria de la autoridad divina.

Uno de los principales centros de difusión de estas ideas fue la universidad de Charcas donde estudiaron Moreno y Castelli, importantes dirigentes revolucionarios.

Iluminismo o Ilustración

El Iluminismo o Ilustración fue un movimiento cultural y filosófico europeo desarrollado en el S. XVIII, que mediante la razón y la educación se propuso resolver los problemas de la humanidad e iniciar una era de progreso. Ubicaba al hombre como centro del universo y le reconocía como derechos inalienables la libertad, la igualdad, la seguridad, la propiedad, la libre expresión y la asociación. En el orden político combatió a la monarquía absoluta que otorgaba a los monarcas la soberanía sin limitaciones y difundió la teoría de la soberanía popular.

Antecedentes a la revolución

Liniers: cuestionamiento a la autoridad virreinal (1807-1809)
Don Santiago de Liniers, gobernaba el Río de la Plata en tiempos en que la crisis del Imperio Hispano se profundizó. Su autoridad se debilitó; los grupos de presión, integrados por personas con intereses comunes, se movilizaron para influir en las decisiones de gobierno.

Los comerciantes ligados a los intereses peninsulares, cuestionaron el origen francés del virrey y se opusieron a las medidas que permitían el comercio con los ingleses.

Francisco Javier de Elío, gobernador de Montevideo, mediante un cabildo abierto, organizó una Junta de Gobierno independiente (Junta de Montevideo) de la autoridad virreinal, que gobernó la Banda Oriental.

Los criollos buscaban alternativas para lograr una mayor participación en los asuntos de gobierno, y en su mayoría apoyaban al virrey, especialmente Cornelio Saavedra criollo hijo de españoles nacido en Chuquisaca, jefe del Regimiento de Patricios.

Napoleón envió a Claude Bernard, Marqués de Sassenay, con la misión de hacer reconocer a José I (José Bonaparte). Liniers lo recibió junto con la Audiencia y el Cabildo, y rechazó su propuesta, pero no ordenó su detención. Las sospechas sobre la fidelidad del virrey se acrecentaron.

Rebelión de Álzaga

El comerciante español afincado en Buenos Aires Martín de Álzaga y sus seguidores, hicieron estallar un movimiento con el objetivo de separar el virreinato de la España napoleónica. El 1ro de enero de 1809, un cabildo abierto exigió la renuncia del virrey Liniers y designó una Junta a nombre de Fernando VII, presidida por Álzaga; las milicias españolas y un grupo de personas convocados por la campana del cabildo apoyaron la rebelión.

Las milicias criollas encabezadas por Saavedra, rodearon la plaza provocando la dispersión de los sublevados. Los cabecillas fueron desterrados y los cuerpos militares sublevados, disueltos. Como consecuencia el poder militar quedó en manos de los criollos que habían sostenido a Liniers; y la rivalidad entre criollos y españoles peninsulares se acentuó.

Los responsables del complot, desterrados a Carmen de Patagones, fueron rescatados por Elío y llevados a Montevideo.

Cisneros: último virrey en Buenos Aires (1809-1810)

Mientras, en España, la Junta Central de Sevilla decidió terminar con los enfrentamientos en el Río de la Plata disponiendo el reemplazo de Liniers por don Baltazar Hidalgo de Cisneros, quien arribó a Montevideo en junio de 1809. El traspaso del mando se hizo en Colonia; la Junta de Montevideo fue disuelta; Elío continuó como gobernador.

Cisneros, para evitar el descontento de las tropas, mantuvo los cuerpos militares. También creó el juzgado de vigilancia con la finalidad de ejercer un estricto control sobre las actividades políticas de los vecinos, la difusión de ideas y noticias. Sin embargo, no logró detener el proceso revolucionario. Agitación revolucionaria en el interior.

El descontento con los funcionarios españoles se manifestó también en el interior; en mayo de 1809 un movimiento destituyó al gobernador y presidente de la Audiencia en Chuquisaca, acusado de apoyar el protectorado portugués; el mando civil recayó en el oidor decano de la Real Audiencia.

En la ciudad de La Paz la presión popular obligó a renunciar al gobernador intendente; el poder recayó en el cabildo hasta que el 27 de julio de 1809 se formó una ‘Junta Representativa de los derechos del pueblo’.

La reacción de los funcionarios españoles sofocó estos movimientos. El movimiento de Chuquisaca fue vencido por tropas que envió el Virrey Cisneros, los revolucionarios fueron condenados a prisión y/o desterrados. Mientras, en La Paz, el virrey del Perú envió tropas que vencieron a los revolucionarios de La Paz y sus jefes fueron ejecutados. Estos dos movimientos fueron las Causas Internas.

Causas Internas

Debilidad y Desprestigio de la monarquía: la decadencia española, fue un largo proceso que preparó el camino hacia la revolución. En el S.XVIII, Carlos III, logró la revitalización del Imperio, pero la excesiva centralización y la prioridad de los intereses de la metrópoli, provocaron el descontento entre los criollos; y a comienzos del S. XIX el desprestigio de la rivalidad entre criollos y peninsulares: en el s. XVIII las diferencias entre criollos y peninsulares se agudizaron como consecuencia del incremento de inmigración desde la metrópoli. Los recién llegados lograron dominar el comercio monopólico y hacer grandes fortunas.

El sistema de funcionarios: en la organización política, el ejercicio de las instituciones residentes recaía en funcionarios designados por la corona, casi únicamente españoles peninsulares sin vinculación con los problemas e intereses americanos. Legalmente no existían diferencias entre españoles peninsulares y del virreinato, pero en la práctica los cargos más importantes recaían en los primeros.

La burguesía criolla, fortalecida por la revitalización del comercio e influida por las nuevas ideas, esperaba la oportunidad para acceder a la conducción política.

Causas Externas

El Contexto de la época: la independencia de EEUU (1776) de su metrópoli Inglesa sirvió como un ejemplo de una revolución e independencia posible, para los criollos. Además, se estaban empezando a difundir los ideales de la Revolución Francesa (1789); y La Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano tuvo una gran repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla. Por otra parte, Inglaterra, en plena revolución industrial, necesitaba nuevos mercados para vender su creciente producción. Gran Bretaña vio, en la desintegración del Imperio Hispánico, la oportunidad de lograr nuevos mercados para incorporar a sus sistema económico.

Causa Desencadenante

La captura del Rey. El 13 de mayo de 1810 llegó a Buenos Aires una fragata comunicando la noticia de que las tropas de Napoleón Bonaparte habían invadido España y apresado al rey Fernando VII. Cuando estas noticias se conocieron en Buenos Aires desencadenaron el proceso revolucionario: no existían autoridades con derecho en América.

Cronología de la Semana de Mayo

Viernes 18 de mayo

El virrey Cisneros intentó ocultar las noticias llegadas desde España. Sin embargo el rumor había corrido por toda la ciudad. Decidió entonces dar a conocer su versión de los hechos mediante una proclama, intentando calmar a los criollos. Pidió lealtad al rey español Fernando VII, pero ya era tarde: la agitación popular se hacía cada vez más intensa. Algunos criollos no se dejaron engañar y se reunieron en las casas de Nicolás Rodriguez Peña y de Hipólito Vieytes. El grupo revolucionario formado por estos dos últimos y por Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Juan José Paso, Antonio L. Beruti y otros sostuvo reuniones con Cornelio Saavedra, en las que decidieron nombrar una comisión representativa para que pidiera al virrey un Cabildo Abierto, es decir, una reunión extraordinaria. Allá se discutiría si Cisneros debía seguir gobernando.

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