Trabajos que aún no se lo reconoce

Trabajos que aún no se lo reconoce

¿Por qué las mismas tareas dictadas a realizar por una empleada doméstica, puertas para dentro se pierden imperceptiblemente en la cotidianeidad? las horas dedicadas a la limpieza, la cocina, al cuidado de infancias y la asistencia a personas mayores, responden a la organización de la casa, sosteniendo la vida sin recibir reconocimiento, salario ni descanso.

En el discurso instalado que atraviesa de manera histórica a las mujeres, reside la naturaleza, sin embargo, lo único natural es la manera en la que a todos y todas nos tocó seguir nociones culturales que implican una diferencia entre las responsabilidades de varones y mujeres. Son cánones que los medios masivos de comunicación, las instituciones, así como también las propias dinámicas familiares refuerzan silenciosamente, se trata de los pilares de un sistema diseñado de manera binaria y desigual.

El movimiento feminista sembró por décadas el debate y la construcción de un camino de derechos adquiridos, aún así pensar que un tema tan personal es político, sigue siendo una deuda social pendiente, al recitar esto no hablamos de un eslogan publicitario, sino de un lema de lucha, es a raíz de ello la posibilidad de reconocer la autonomía de nuestros cuerpos y la reivindicación de los valores del cuidado ¿Por qué se perpetúa este modelo?

En la actualidad argentina el trabajo no remunerado no está designado equitativamente, las diferencias socioeconómicas como lo son el acceso a la educación, a las oportunidades laborales y al tiempo libre, establecen las bases de esta problemática tan arraigada:

 Las mujeres tienen mayores índices de informalidad que los varones, porque se insertan en las ramas de actividad relacionadas al cuidado, la cuales son más precarizadas, en paralelo de la posibilidad de conseguir un trabajo formal que tienen personas con hijos e hijas, sigue dejando en desventaja a las mujeres con un 26% de diferencia, esta división conduce a que el trabajo no remunerado implicado en la crianza recaiga desproporcionadamente en las mujeres. Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del INDEC el 91,6% del trabajo no remunerado es realizado por mujeres, incluso, trabajando full time, se encargan de estas tareas 5,9 horas diarias en comparación de 3,2 horas diarias que lo hacen los hombres desempleados.

Ante la realidad de muchas madres, abuelas y hermanas, quienes admirablemente protegen, alimentan y acompañan a su familia, es de suma importancia el reconocimiento de su camino y relato, así como lo es cuestionarnos ¿Cuál es nuestro rol en esta estructura tan personal? ¿Cómo desafiar este patrón? replantearnos el orden social, puntualmente, la concepción de los roles de género. Este reclamo tiene causas e ignorarlo trae consecuencias, en tal escenario, la deconstrucción deja de ser una consigna para convertirse en una necesidad colectiva.

Directora de Magazine Web, Técnico en Comunicación Social, Docente, Músico, Cantante.